Veja como cultivar gengibre em casa para tê-lo infinitamente

El jengibre, originario de Asia, no solo es una planta herbácea rica en vitaminas y minerales, sino también un condimento versátil que realza el sabor de los platos y posee propiedades medicinales. Cultivar jengibre en casa puede ser una experiencia gratificante, asegurando una cosecha orgánica y abundante si se siguen los pasos adecuados.

Elección de los Rizomas

Para comenzar, es crucial seleccionar rizomas orgánicos vigorosos, disponibles en tiendas naturistas, que no hayan sido tratados y puedan germinar fácilmente. Opta por rizomas con múltiples brotes para asegurar una cosecha generosa, evitando aquellos que estén marchitos o atrofiados, ya que afectarán el crecimiento de la planta.

Plantación en Maceta

Prepara un recipiente grande y profundo con buen drenaje para plantar el jengibre. Coloca piedras en el fondo para asegurar un adecuado drenaje y evita que las raíces se pudran. Llena el recipiente con una mezcla de dos partes de tierra para macetas y una parte de arena de río, compactándola ligeramente. Planta los rizomas planos, asegurándote de que queden parcialmente expuestos sobre la tierra, y riega cuidadosamente para mantener la humedad sin encharcar.

Cuidados y Mantenimiento

Después de la plantación, coloca la maceta en un lugar cálido y semisombreado, evitando la luz solar directa. El jengibre prefiere temperaturas alrededor de 25°C y humedad constante. Riega moderadamente, especialmente hasta que se desarrollen las raíces, para evitar el riesgo de pudrición. Asegúrate de que el suelo siempre esté húmedo pero no empapado, evitando el agua estancada en el plato o la maceta.

Problemas Comunes y Soluciones

El jengibre cultivado en interiores puede ser susceptible a plagas como los ácaros. Para prevenir esto, airea la planta regularmente sin exponerla al frío extremo. En caso de infestación, limpia las hojas con algodón empapado en alcohol.

Cosecha y Almacenamiento

El jengibre estará listo para cosechar en aproximadamente 9-10 meses. Puedes desenterrar los rizomas cuando las partes verdes de la planta comiencen a secarse. Para obtener un sabor más suave, cosecha después de unos 6 meses de crecimiento. Además, puedes dividir los rizomas cosechados para plantar y obtener nuevas cosechas, asegurándote de que cada fragmento tenga al menos un brote. 

Siguiendo estos pasos y cuidando adecuadamente tus plantas de jengibre, podrás cultivar este condimento valioso y disfrutar de una cosecha generosa en casa, incluso si eres principiante en la jardinería.

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